viernes, 11 de mayo de 2012

Un poco acerca de Serfeliz


Muchas veces en mi vida, al no ser completamente sordo, he escuchado a muchos decir muchas cosas… entre ellas “quiero llegar a ser feliz”… también, y disculpen mi francés, “por qué no te vas a la mierda”. Hoy he decidido contarles un poco acerca de ambas frases y también, por qué no, de su origen.

Sucede que hace muchos, muchos años… muy al norte de nuestro querido planeta… más al norte de lo que muchos se han animado a ir… pero no tanto como para convertirse en sur… allí se fundaba una villa muy pequeña (pero de gran corazón) llamada “Villa Mierdha”. El nombre, por trágico que parezca, se le puso en honor al héroe que por sus hazañas logró que ese grupo de personas pudiera llegar hasta ese lugar y escribir un poco de historia… ese héroe se llamaba, según pude saber, Joe Mierdha.

Hace no mucho tuve el placer de estar por esos lares… como dato anecdótico y en relación a mi último texto les cuento que la moneda allí utilizada es el Halcón (solo para que sepan que eso no fue fruto de mi imaginación). Llegué a villa mierdha no esperando mucho, solo para cerrar algunos negocios (la gente del lugar es muy acaudalada).

Si bien comenzó como un pueblo muy pequeño, fue creciendo hasta convertirse en un pueblo no tan pequeño. Debido a que es gente que tiene muy poca noción de la realidad, consideraron oportuno construir el mismo a modo de fuerte, para prevenir posibles invasiones de los mister dangers del mundo. Al llegar al pueblo uno puede ver claramente que sus defensas dejaron de ser suficientes en el siglo 4AC…

De cualquier forma hay que reconocerles que en base a un pensamiento sumamente ridículo como el que recién les comentaba, lograron construir un pueblo muy pintoresco. Como cuenta con una sola entrada, con mi comitiva de tres personas nos encaminamos hacia la misma. Mi grupo estaba obviamente liderado por mi queridísimo señor gerente y contaba con el heraldo más renombrado de todos, el señor vago.

Fue al golpear esa puerta que conocimos quizá a una de las personalidades más pintorescas que uno pueda imaginar, personalidad que ostenta el título de “portero de villa mierdha”… nunca llegué a saber su nombre. De todas formas si supe muchas cosas gracias a el… acerca del origen del pueblo, por ejemplo. Pero también supe que en el pueblo, aparte de él había otras dos personalidades de renombre, sumamente conocidos por todos. Por un lado el cocinero del pueblo, el gordo jean-claude y por el otro el jefe de seguridad y gerente en materia de chimentos… tampoco supe su nombre, pero al parecer aspiraba de corazón (y no creo que fuera lo único que aspirara) el puesto de cocinero ya que se pasaba fritando cosas. Acerca de estos dos individuos prometo algún día contarles muchísimas cosas… ninguno tiene desperdicios.
Pero no es esto lo que vinimos a charlar en el día de hoy…

En villa Mierdha se da algo muy interesante… el ambiente de camaradería que se encuentra genera que muchas veces los límites naturales del relacionamiento humano no se distingan del todo,  y por ejemplo un esclavo termine levantándole la voz a su dueño y quizá hasta llegue a insultarlo. Pero lo que decía que era interesante es que la represión típica vista para con los esclavos que actúan de estas formas, como ser azotes y desmembramientos, no son las utilizadas aquí… sino que el esclavista medio termina insultando a su esclavo (levantando siempre la apuesta), logrando que se genere una cadena sin fin de puteadas a las puteadas.

Lo confieso que perdí mi rumbo en mi estadía por allí, y terminé diciéndole algunas cosas al señor portero que quizá la lógica dictaba no decirlas. Pero como decía antes… el señor portero de villa Mierdha, pese a ser una de las personas de mayor poder del lugar, no hacía más que levantar la apuesta más y más.

Es que en villa Mierdha está permitido irse a la mismísima mierda… es más… ellos consideran que este es su ley motive. Y aquí algo muy interesante… según cuenta el anciano de la aldea, de este pueblo y de su forma de ser nació la expresión que comparte el nombre con la ciudad (mencionada en el primer párrafo).

A llegar el siglo XX sucedió algo que los aldeanos siguen sin poderlo creer… debido a lo supuestamente poco correcto del nombre de la villa y a que muchos historiadores de ‘otros lados’ encontraron pruebas de que Joe Mierdha no fue quien dijo ser… el mundo optó por cambiarle el nombre al pueblo e imponer ciertas reglas completamente extranjeras.

Así volvieron a un pueblo sumamente amable y desconocido, en una ciudad de turismo y consumo, como nunca Joe pretendió (aunque si algunas de las cosas que se dicen ahora de él son ciertas… sus pretensiones realmente eran un tanto incorrectas… quizá tanto como su apellido).

Y así fue que, aquel pueblo que para muchos se llamó (y se sigue llamando) Villa Mierdha, pasó a llamarse Aldea Serfeliz. El nombre poco feliz que por segunda vez le fue otorgado a este pueblo pocos comprenden de donde viene. Muchos hablan de que es una palabra de alguna tribu indígena, otros afirman que era el verdadero nombre de Joe, quien odiando el mismo se lo cambio por el que todos conocemos (demostrando aquí que no habría sido un tipo muy inteligente)… quienes parecen estar más seguros del por qué del nombre, afirman que quienes lo pensaron, y al parecer fueron muchos sabios de la época en un concilio que duró varios meses, encontraron que el pueblo tenía cierto efecto sobre las personas que las ponía en sus mejores estados de ánimo.

Estos sabios llegaron a concluir que la fuente de toda la felicidad del mundo provenía de este lugar… muy sabios eran ellos, como pueden notar. Fuera por lo que sea, podrán imaginar que se generó por aquellos años (y sigue siendo una tradición en muchas familias) que al llegar a la mayoría de edad los jóvenes y jovenas salen a recorrer el mundo buscando el camino a Serfeliz… no un camino muy fácil de hallar, debo decirles.

Muchos lo encontraron y otros no. Aquellos que no pudieron ver nunca este santuario de la felicidad y que creían con todo su ser en el mismo, terminaron por ser personas muy frustradas y resentidas… nunca lograron sentirse completamente felices ya que les faltaba encontrar la felicidad misma.

Aquellos que si llegaron a ver la fuente de la felicidad descubrieron que no eran más o menos felices… que sus problemas no dejaban de existir por haber pisado este suelo.

Fueron ellos los primeros en descubrir que no hay que irse a la mierda para poder ser feliz… que la felicidad está en uno y es uno quien tiene que poder encontrar SU camino a la misma.

Así que no continúes con esa tradición, tan añeja ya, de buscar Serfeliz y simplemente sé feliz.

Les mando un saludo a todos aquellos que ya no están aquí… que se fueron a la mierda persiguiendo un sueño mas no la felicidad (aquí aclaro dos cosas… por un lado que si no sos una de las cuatro personas que están nombradas a continuación, entonces probablemente no sepas de quienes hablo… y lo otro que vale la pena aclarar, para evitar problemas, es que lo que estoy diciendo en este párrafo es bueno… perseguir un sueño es lo que, a mi gusto, debemos hacer todos los días… ta, quizá no tanto… se entiende, ¿no?)… doctor bizarro, laura antimilicos, “yo soy salada y el tres de marzo (3-14) festejo el día de pi comiendo tortas (páis)”, y también la gran Cass… para ustedes este texto.

Salúd!

3 comentarios:

GML dijo...

1-0
Primera vez que no la agarró ni con un calderín. Lo confieso. Esto es, a falta de mejor calificativo, ma jes tuo so, como Johnie Tolengo.

CAS dijo...

Además de agradecerte la dedicatoria, te agradezco el que siempre aprendo contigo.
Qué bueno a veces coincidir, no?

besos

Gonza dijo...

Muy bueno!!!