martes, 2 de noviembre de 2010

Un muerto más para su día.


Estimados y estamadas lectores y lectoras. Me disculpo en primera instancia por no haber escrito en tanto tiempo…se que les he faltado y que sus vidas han quedado sin mayor contenido (no me sorprendería que hayan mirado mucho showmatch y todos sus satélites). La razón por la que estuve ausente fue totalmente ajena a mí y se debió a que la temporada de caza de halcones fue decretada en mi tierra y me tuve que volar del pico del barón donde habitaba, para buscar nuevos horizontes. Conseguir la wifi robada para poder conectarme de vuelta fue lo que más me costo, pero heme aquí a mí y helos aquí a ustedes.

Como una nota extra de su hermoso e inteligente redactor, desearía hacer una breve aclaración. Cuando escribo por lo general me refiero a la raza en sí y no a un género, salvo casos particulares donde quedará más que evidente. Esto lo digo porque detesto los discursos del estilo “buenos días díos, nos encotramos encontramas aquí acá reunidas reunidos para celebrar celebrar (no supe cómo hacer el cambio en esta palabra) el la cumpleaños cumpleañosa de blah blah blah”. Creo que se entiende mi punto.

Desconozco si en todas las latitudes hoy 2 de noviembre es el día de los muertos. Desconozco la razón por la cual este día en mi latitud se llama así, si es por algo macabro o satánico o simplemente católico (la peor de las tres opciones, está demás decirlo). Pero hoy, agrego un muerto más al día, uno que no recibirá flores pero que engrosará la lista de aquellos que se han ido para no volver.

Es difícil muchas veces decir adiós. Hay muchos tipos de adioses y muchas formas de decirlos. Últimamente me ha tocado demasiadas veces decirlo y no han sido experiencias muy gratas ni placenteras. Hoy me encuentro en esta situación nuevamente. Hoy me despido de un amigo del alma, quien me acompaño brevemente en este camino y quien dejará de existir en el momento que mi pincel termine de pintar este bello retrato.

Cuando lo conocí hace breves meses, muchos se preguntaron por qué razón yo podría entablar amistad con él. Se especuló mucho, por interés, por rebeldía, por osadía. La verdad iba mucho más allá de todo eso. El significado de esa amistad era mucho más profundo y se extendía al alma.

No fue la única persona que conocí en ese momento, fueron muchos amigos que me ayudaron a olvidar viejas amistades, viejos pactos. Hoy me despido del último de ellos. Me dejaron mucho, me hicieron crecer, pero la amistad se desgastó. Todo el significado que tenía la misma degeneró, y ahora está cargada de una oscuridad que no concebía en un origen.

Ahora me veo con mis viejos amigos y nos sabemos distintos, sabemos que ya no es lo mismo, que el camino que andaremos será distinto. Pero de estos sabios amigos, estos que conocí en la vecina orilla, en ese gran país que tuve la suerte de conocer tantas veces, de ellos solo me quedará el recuerdo, mas nunca saldremos a pasear, nunca más secretearemos por los pasillos, nunca más la gente preguntará “¿halcón, por qué eres su amigo?”

Aquí te despido mi amado expansor, mi oreja izquierda te extrañará más que nadie y sé que tu también a ella. Has sido querido como pocos.

Con congoja en el corazón,

Gavilán sin adornos.

4 comentarios:

mujeraraña dijo...

Q.E.P.D.

que todo sea para bien.

mis condolencias y a otra cosa!!!

ASTROBOY dijo...

Estimado hawk, sin duda que mientras pasa el tiempo, se van cambiando los amigos o amistades.
Ha sido muy valiente cambiar su plumaje y no haya prevalecido el dolor que significa cada cambio o cada perdida.
Lo importante es poder seguir volando y sobrevolando sin perder direccion ni altura.
Lo felicito siga su vuelo, siempre evitando el viento en contra.

Any dijo...

Ohhh un saludo a Astroboy! que bueno verlo por acá (ud disculpe pero me gusta saludar a los amigos)

Me solidarizo con sus palabras y su dolor por la despedida y sarasa, sarasa, sarasa. Ahora bien, todo muy lindo pero ... que es un expansor ???
Como decía el amigo Georgie, "disculpe mi ignorancia"

salu2

Benji Price dijo...

Permiso...como veo que el señor Gavilán debe encontrarse ocupado con algún otro menester es que me atrevo a introducir un comentario explicativo sobre los expansores.
Un expansor, a mi entender, es un artilugio utilizado en el lóbulo de la oreja. Este se coloca de forma similar a cualquier caravana, requiriendo previamente la perforación del lóbulo.
Por último, el nombre de los mismos se debe a que la función de ellos es la de expandir el lóbulo, utilizándose distintos tamaños de expansores de forma de que, por así decirlo, se pueda ver de un lado al otro del mismo.
Finalmente infiero que el expansor del sr. Gavilán, de ser cierto que tenía uno, era de los de más pequeños ya que el lóbulo parece no haber sido deformado por el uso del mismo.

Atte. Benji