sábado, 9 de octubre de 2010

Los escombros del amor

Queridos lectores (son 4…si quieren armamos una reunión en casa en estos días), aquí va un nuevo post para lo que lo deseen. Este viene bastante cargado de emociones, debido a que los días que nos separaron desde nuestro último vuelo fueron bastante jodidos, llenitos de llantos (de los buenos y de los malos), tristezas y emociones.

En estos días, y para los que creían que mi cabeza se había secado (de los 4 lectores, dos quieren ver cómo me hundo en el ostracismo), muchos temas han pasado por mi cabeza, demasiadas cosas para escribir, algunas lindas y otras feas, algunas fáciles y otras difíciles. Como soy un ser dotado de una inteligencia abrumadora, elegí el más complicado de todos. A decir verdad no sé como saldrá, escribir sobre esto es bastante complejo para mí, pero aquí va, espero lo disfruten.

What are you, a "lefted" or a "leftee"?

En primer lugar voy a retomar un texto que empecé a escribir hace unas semanas, cuando me sentía abandonado por ese amor que no correspondió. Uno de esos días, llegaba a mi casa luego de un día muy largo y demasiado pensado, en esos días me dedicaba a pensar más que de costumbre, intentando avizorar una salida, un camino...

En uno de esos momentos de lucidez que tan rara vez se dan, en mi cabeza llegó a cerrarse una idea, un pensamiento cobraba forma y adquiría vida. Fue así que decidí redactar esta idea, idea quizá muy discutible, pero no quería olvidarla.

Lo que tenía en la cabeza y que vendría siendo parte importante de este post era, por ponerlo en palabras sencillas para ustedes, una clasificación posible entre los seres humanos. En mis breves años de existencia, y aún más breves de romances truncos, he descubierto que hay dos clases de personas (y no voy a discriminar por género, raza, religión, orientación política, sexual, etc) los "dejados" y los "dejantes".

No voy a explicar lo que considero que significa ser un “dejado” o un “dejante” ya que pienso que cada uno de ustedes tendrá una posible definición en su cabeza, pero lo que sí quiero explicitar es que uno no es una u otra en su vida pero si en cada momento. Quizá hoy somos los que dejamos y mañana los que somos dejados, sin llegar a tener asegurada la primera o la segunda. A su vez y al margen de esto, no creo que se llegue a ser un buen dejado o un buen dejante (pero que lindo sería…).

A mi entender, todas la relaciones humanas (entre dos personas, para simplificar la notación) poseen la característica de tener un dejado y un dejante. En particular es más fácil de ver esto en las parejas, siendo esto incluso real hasta el caso en el que el dejante lo que deja en si es este mundo (salvo el caso extremo de que ambas personas abandonen este mundo al mismo tiempo debido a un accidente, un virus mortal que arrase con la sociedad o la pertenencia a una secta satánica, entre otras posibilidades).

Es así que, sin más, termino esta primer parte del post, donde simplemente expresaba ese pensamiento un tanto caducado de mi cabeza, donde me creé esta división. El mundo se preguntará por qué incluí todo esto en mi cuentito “Los escombros del amor”. Pues bien...a diferencia de lo que muchos habrán pensado, este texto no trata sobre como uno queda enterrado bajo los escombros del amor, sino sobre como uno construye sobre y con estos.

Hace un tiempo se me enseñó que cuando compitiera en el arte que desempeño, si lo que quería era crecer y aprender, debía medirme contra superiores y no inferiores. Tanto para medirme en combate o en técnicas, ganarle a alguien “inferior” no dejaría casi enseñanza, mientras que cuando uno compite con alguien “mejor”, ganando o perdiendo, se puede aprender...o esa es mi experiencia.

De forma similar, y sin pretender que se entienda que las personas dejadas son inferiores a nosotros y que las personas dejantes son superiores (pues no es así), sí puedo decir que creo que a la hora de ser dejado tenemos lo que describiría como una “ventana de oportunidad” para aprender, y aprender mucho.

Me explico un poco…cuando uno es quien deja a la otra persona, o sea cuando uno es dejante, por lo general se da un proceso que nos lleva a esa decisión y en mayor o menor medida al terminar la relación ya casi la hemos superado. No tenemos mucho más que pensar en lo que pasó (hay casos en que sí, lo sé) y si bien se pudo haber aprendido mucho, al estar nosotros en la posición del dejante, son pocas las veces que el fin de la relación nos hace replantearnos cosas importantes, cosas que nos hagan ver diferentes con respecto al mundo.

Es más, me arriesgaría a decir que si el dejado no cambia su cabeza y uno después de dejarlo llegara a intentar algo nuevamente con esa persona, nada habría cambiado, los roles seguirían iguales y de muy rara forma no se repetiría la misma situación de dejado-dejante de antes.

Por otro lado, cuando el fin de una relación llega como una sorpresa, cuando no es lo que se esperaba, aquí es cuando muchas cosas son replanteadas y aquí es cuando digo que existe una ventana de oportunidad. Que la veamos o no, que en base a ella actuemos o no, que reflexionemos en ese tiempo o no, de forma de lograr cambios que nos favorezcan y de forma que lo aprendido sea aplicado, depende enteramente de uno y de su voluntad.

En mi caso se que pude haber dejado pasar muchas ventanas ya…pero en la última, la más grande hasta ahora, actué, dejando de lado el cansancio para con todo, dejando de lado las ganas de no cambiar, aceptando lo que uno no quiere aceptar.

Y aquí viene lo interesante, después de que se da este proceso, después de que nos permitimos “cambiar para mejorar”, es cuando vemos los resultados. Muchas veces escuché frases como “el vacío que deja el amor”, espero hayan escuchado algo similar alguna vez. Lo lindo es que después del proceso que vengo diciendo veo que este hueco, este vacío, si bien podemos aceptar que existe, no tiene el mismo tamaño que la persona que se fue…es mayor.

Si en estos momentos volviera la persona que nos dejó, no podría ocupar el vacío que hay, ya que las cosas cambiaron y uno quizá quiere construir algo mayor desde los escombros, la persona que somos, no es la persona que éramos.

Para terminar me gustaría simplemente cambiar una palabra por su connotación negativa. Si bien acepto la existencia de este vacío, no es un vacío lo que hay sino un lugar, un espacio. Algún día quizá escriba algo que tengo hace tiempo en mi cabeza que recibiría un título del tipo “¿Por qué tenemos un perro, nos casamos y formamos una familia?”, pero de momento lo que voy a decir es que si bien no creo en frases como “I’m so lost without you” de la canción de Air Supply “i’m all out of love” (si no me equivoco) o sea, si bien no creo que uno dependa enteramente de la existencia de otro ser para existir y ser feliz, si creo que siempre tenemos lugares dentro de nosotros que los ocuparan inexorablemente otras personas, amigos, amigas, amantes, amantas, amores en general.

Por lo que podría decir que el vacío al que me refería antes, más que un vacío, es ese lugar que damos en nosotros para la persona (o las personas) que queremos amar, y que cuando volvemos a construir con y sobre los escombros de ese amor, ese espacio cambio, y ya no podrá ser ocupado de la misma forma y por la misma persona.

No creo que tenga mucho más que escribir…y si bien no estoy tan orgulloso como generalmente estoy al escribir, lo mejor que puedo decir es que por suerte ya tengo otras ideas para lo que se viene, además del post más escandaloso que se me pueda ocurrir pronto para ser subido…

Nos seguiremos viendo por las nubes,

Su halcón

5 comentarios:

amarga dijo...

¿quién no tuvo un papel protagónico de "dejado" o "dejante".....no?
me gustó el construir sobre y con escombros....uno lo hace permanentemente yqué necesario es que lo sigamos haciendo !!
quiero más vuelos !

Any dijo...

A la frinfra con las sectas satánicas y las amantas! me hizo mucha gracia.
Vea estimado, creo que uno no es todo el tiempo "lefted" o "leftee"; esta cuestión es mas bien azarosa, si bien puede ser que al repetir patrones de conducta (digo, como uno es un salame que reitera errores con un empeño digno de mejores fines), finalmente caiga con mayor frecuencia en una de las 2 categorías.
Concuerdo si en que el vacío que menciona es una especie de agujero negro imposible de volver a llenar con el mismo amor, al menos en las condiciones anteriores. Pero vió que como la gente no cambia mucho por haberlo dejado a uno (tampoco tendría porque) es medio difícil que esto ocurra, diría imposible. Nadie se baña dos veces en el mismo rio, decía el amigo ... Heráclito era? no me haga mucho caso, soy como el Chapulín Colorado para los refranes.
Me fuí al carajo con el comment, a esta altura creo que ni ud ni yo entendemos mas nada.
Lo interesante es que ud avizore ya una próxima reconstrucción de su espacio vacío, asi que sacudasé los escombros y dele para adelante.
No podríamos plantear la teoría esa de la familia con un gato en lugar de un perro? Me gustan mas los gatos, cosas de vieja que le va a hacer ...
Le mando un abrazo

Federico dijo...

No lo había leído, y me encantó, y ya se... debería haber escrito un comentario antes, pero recién hoy supe como hacer, jeje si ta, mal yo.

Debo reconocer que cada vez me gusta mas leerte, no se si te nace o no, pero la extensión del texto esta tan bien lograda, que la cabeza continua completando ideas haciéndote vivir un momentito de "darse cuenta" y replanteándose esta conexión que tenemos todos en cuanto a vínculos amorosos.

Ah! y si te cansas de volar, avisa que soplamos para que planees un rato

Virke dijo...

Heráclito también decía: nada es permanente a excepción del cambio.

No siento la teoría dejado/dejante. Las relaciones se construyen de a dos (tres, cuatro, etc., salvo que tengas una amigo invisible), y ambos roles los cumplen cada persona. Me explico, si sos dejado sos un dejante porque vos forjaste ese destino.

Blackhawk.

Virke dijo...

Heráclito también decía: nada es permanente a excepción del cambio.

No siento la teoría dejado/dejante. Las relaciones se construyen de a dos (tres, cuatro, etc., salvo que tengas una amigo invisible), y ambos roles los cumplen cada persona. Me explico, si sos dejado sos un dejante porque vos forjaste ese destino.

Blackhawk.